Deberían los Menores de 13 Años Usar Realidad Virtual? | Fernando Tarnogol
El Hard Fork de Bitcoin: la Profecía del Castillo de Satoshi
18 abril, 2017
The First Currency That is Truly Yours
3 noviembre, 2017
Mostrar todo

Deberían los Menores de 13 Años Usar Realidad Virtual?

Cuando el primer prototipo del Oculus Rift estuvo disponible en 2013 y los desarrolladores e investigadores comenzamos a usarlo, cada vez que encendíamos el aparato nos encontrábamos con una ventana que nos advertía que el dispositivo no debía ser usado por niñ@s menores de 13 años de edad.

La lógica detrás de ésto tenía dos razones. La principal era la legal. Por aquel entonces, Oculus se encargaba de señalar que el Rift no era para usar parado. Si bien es cierto que el mareo en visores sin posicionamiento espacial es menor cuando se está sentado, lo que ocurría es que Oculus no estaba dispuesto a ser demandado porque alguien decidiera chocarse una pared, patear al gato o terminar de narices contra el piso. De la misma manera, Oculus no quería quedar envuelto en una potencial batalla legal si algo ocurriese a un niño.

La segunda razón es de seguridad/salud. En aquel momento y hasta el día de hoy, no existen pruebas concluyentes de que el uso de dispositivos de realidad virtual generen daño neurológico a corto o largo plazo.

Entonces, deberían los menores de 13 años usar realidad virtual?

No… pero.

En primer lugar, sepan que la edad de 13 años es arbitraria.  Quiero también decir que me declaro culpable de haberle puesto un visor de realidad virtual a cientos de personas menores de 13 años en expos, eventos y en la vida cotidiana desde hace varios años. Por lo que no estoy diciendo “nunca dejen que un menor de 13 años use RV”.

En los últimos años, más niñ@s han experimentado realidad virtual que en los 60 años anteriores combinados, por lo que tenemos suficiente experiencia de uso para decir que la experiencia es lo suficientemente segura. Lo que no haría es permitir que un niño use indiscriminadamente un visor de realidad virtual o aumentada.

Hasta aproximadamente los 12 años -y particularmente durante los primeros 6- años de vida, nuestro sistema neurológico y cognitivo pasa por su fase de mayor desarrollo. Los visores actuales aún no cuentan con la tecnología suficiente para adaptar las ópticas y contenido a la distancia interpupilar (IPD) del usuario; por lo que siempre que un niño use realidad virtual estará forzando la vista considerablemente. Esto puede desembocar en un “incorrecto entrenamiento” de los músculos oculo-motores. Piensen que actualmente se usa la RV para corregir el estrabismo y lo hace con mucha eficacia, por lo que el efecto opuesto es también válido.

En segundo lugar -y éste es un ejemplo que suelo citar seguido-, durante nuestros primeros años de vida una de nuestras principales tareas es la de formar un “juicio de realidad”, o sea, saber discriminar que es real de lo que no lo es. Si alguna vez me escucharon, saben cual es mi postura respecto de qué es lo real. Este proceso depende casi exclusivamente de la experiencia, o sea, la información que entra por nuestros sentidos.

La Universidad de Stanford realizó un experimento sobre la adquisición de falsos recuerdos en realidad virtual. Lo que se demostró es que es posible implantar falsas memorias e incluso reemplazar memorias ya consolidadas en niñ@s, especialmente en el grupo de edad preescolar.

Imagínense en un par de años en el living de su casa, rodeados de unicornios, robots, dragones y hadas que pueden desaparecer instantáneamente con sólo sacarse los lentes de realidad aumentada/mixta. Si el efecto es lo suficientemente realista -si han probado los Hololens sabrán que la respuesta es “definitivamente si”-, un niño experimentando ésto prolongadamente, y a la luz de las investigaciones actuales, tendrá una difícil tarea construyendo su juicio de realidad.

En el “mundo real” sabemos que saltar de un edificio de 20 pisos no es saludable, en realidad virtual sabemos que da una sensación rara en el estómago y genera adrenalina. En el mundo real, cabecear mesas es doloroso, en el virtual no tiene consecuencias. Más de una vez he dejado un objeto real en una superficie virtual (spoiler: no se puede. el objeto real se cae al piso real).

Todos estos fenómenos que para un adulto son anecdóticos, en un niño puede generar situaciones de confusión o riesgo.

Una vez más, no estoy diciendo que los niños no deberían usar RV. Todo lo contrario. Creo que las tecnologías inmersivas tienen mucho para enriquecer la vida de los pequeños. Simplemente hay que regular el tiempo de exposición y conversar con ellos sobre lo que experimentaron. Suena conocido? Es lo mismo que se viene aconsejando desde hace 40 años con la televisión.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *